Comenzó
el 2017 y se aproxima un nuevo ciclo lectivo. Las expectativas del nuevo año se
entremezclan con la incertidumbre de cómo hacer para alcanzar nuestros
objetivos ¿Nos tocará algún cierre de curso que nos deje a nosotros sin trabajo
y a nuestros pibes sin oportunidades? ¿Podré acomodar las horas que titularicé
sin renunciar a ninguna, a cuenta de hacer malabares para llegar a horario a
las miles de escuelas? ¿Me desplazarán? ¿Me pagarán de más o de menos?
Todas
estas preguntas suelen ser moneda corriente en la vida de quienes trabajamos en
educación, por lo que ensayamos respuestas provisorias y apelamos a nuestra
vocación y amor propio para resolver cuestiones que le corresponden al Estado.
Sin embargo, creemos que hay una pregunta más puntual, más esencial, que
brindaría soluciones definitivas y es ¿cómo nos organizamos para defender a la
educación y así el futuro de todo el pueblo trabajador?
El
no inicio de clases y las múltiples actividades de lucha en las que nos
encontramos desde el mes de marzo responde en parte esa pregunta. Lo mismo para
la gran movilización de los docentes, estudiantes y padres de la escuela 12,
que logró que sólo cierren 1 de los 5 cursos que no iban a comenzar este año.
Te
invitamos a que juntos busquemos las respuestas que faltan, desde tu lugar y en
unidad con el conjunto de los trabajadores para terminar con el atropello de
los poderosos. “Si el presente es de lucha, el futuro es nuestro”.